Escribo estas líneas en la soleada mañana de domingo. En los periódicos digitales veo que Zapatero se ha levantado temprano para votar. También ha aparecido en Málaga la primera anécdota de la jornada: una pareja de recién casados, todavía con sus vestidos de boda, han ido a votar después de pasar toda la noche de fiesta. Veremos cuanto dura la imagen: si a lo largo del día aparecerán más situaciones divertidas o chocantes; si al final de la jornada, durante el recuento de votaciones, las mesas electorales vivirán escenas de nervios entre interventores, o si la mayoría de edad democrática, como reza el tópico, nos habrá hecho a todos más responsables. Leer más

La enganchada de carteles a medianoche, el mítin central, las visitas al mercado, la foto con inmigrantes, el candidato mañana frente a las urnas... Está bien que el calendario de unas elecciones esté pautado por una serie de tradiciones y tópicos, pero habría que desterrar de una vez la famosa jornada de reflexión. Es decir, el día de hoy. Llamarla quizá de otro modo: día sin propaganda, no sé, o el día del “no va más, les jeux sont faits”, por imitar la jerga de la ruleta. En cualquier caso, la idea de recogimiento, de reclusión para mesurar el voto, sin acceso al mundo exterior, se ha quedado anticuada. Como subrayaba hace días un comentario en Red Progresista (http://www.redprogresista.net/), los blogs, videos de los candidatos y otros mensajes de propaganda hoy no dejaran de funcionar y en España “hay más de trece millones de personas que utilizan activamente internet”. Leer más

Después de quince días de asedio electoral, mi ordenador no puede estar más quemado. Día a día, mientras buscaba chicha política para alimentar este bloc, le he maltratado haciéndole visitar páginas incendiarias, aburridas y reaccionarias; le he obligado a reproducir videos de Youtube que no soportarían ni los energúmenos de Jackass. Si hubiera podido hablar, como Kit, el ordenador del Coche Fantástico, mi portátil me habría denunciado a Amnistía Internacional. El esfuerzo, sin embargo, casi siempre valió la pena: seguida por internet, una campaña electoral incluso puede ser divertida. Leer más

Una campaña electoral es un microcosmos, una burbuja. No es extraño que los candidatos y el circo que les rodea vivan estas dos semanas como autómatas. Concentrados en repetir a todas horas sus siglas y consignas, como un mantra. Este ensimismamiento les hace creer que son el centro del mundo, pero el resto de los mortales tenemos pruebas de que no es así. Veamos, por ejemplo, que dice san Google. Si tecleamos las siglas de los partidos más famosos y nada más, comrpobaremos que, entre muchos otras cosas, PSC es también la Comisión para el Salmón en el Pacífico; CiU es la Cámara de Industrias de Uruguay; ERC es la Copa Europea de Rugby; PP es la revista Percepciones y Psicofísicas, e ICV es el Instituto Cooperativo del Vino. Freud haría maravillas con este tipo de asociaciones. Leer más

Ahora que los candidatos del PP nos recuerdan cada cinco minutos que Sarkozy es de los suyos, no quiero ni imaginarme qué pasaría en la red si de repente también les diera por defender el determinismo genético, tal como hizo en su día el ya presidente francés. Si existe un colectivo que se sirve de internet para difundir sus ideas y combatir a los reaccionarios y sus lugares comunes, este es el de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales españoles. La cantidad de información es notable.

El recorrido debería empezar por el blog de Kim Pérez (www.filosofiadelamor.blogspot.com), primer transexual que se presenta en España a unas elecciones, en este caso como candidata de IU al ayuntamiento de Granada. De su página, filosófica y espesa, está llena de reflexiones y aforismos de digestión lenta. En Dos Manzanas (www.dosmanzanas.com), nombre inspirado en otro aforismo, en este caso de Ana Botella hablando del matrimonio homosexual (“si se suman una manzana y una pera, nunca pueden dar dos manzanas”), nos informan con detalle de todas esas decisiones políticas que suponen la discriminación de los homosexuales, así como comentarios de actualidad (Alberto Fernández, anteayer, asegurando que las familias tradicionales están discriminadas en Barcelona). Leer más

Llevamos más de la mitad de la campaña y se siguen las etapas previstas. Los candidatos ya han realizado el mítin central, se han producido debates públicos, los famosos han dado su apoyo, los perdedores de las encuestas han endurecido algunos puntos del programa (véase inmigración). Y, sobre todo, han empezado a surgir las porras electorales. Es fácil comprender de donde viene esa idea del juego aplicado a la política: la retransmisión televisiva de la noche electoral, con sus tópicos, comentaristas, tics deportivos, errores en las encuestas y opiniones en el vestuario, promueve el espectáculo.
Ante este juego serio, los hay que sólo toman partido y los hay que además, para no aburrirse del todo, o para sentirse seguros de sus convicciones, necesitan hacer la quiniela. O la porra. Leer más

Me gustaría saber qué piensan los candidatos del voto en blanco. “Es una opción”, dirían. No, seriamente, qué piensan seriamente. Si piensan que esos votantes son unos ingenuos, unos iluminados, unos avanzados, unos raros, unos desconfiados. Conozco a algunos adeptos al voto en blanco desde hace años y puedo asegurar que su voto es el más fiel. Para ellos cambian los políticos, pero no la insatisfacción. Lo decíamos ayer al hablar de los votos nulos y de la abstención: el sistema democrático tiene previsto una solución para los descontentos, que es el voto en blanco. Es justamente la previsión lo que les resulta sospechoso. Leer más

En unas elecciones, todo cuenta y todo se aprovecha. Ningún argumento, por pequeño que sea, se libra de entrar en campaña por la vía del reciclaje. Tomemos la abstención, por ejemplo. Hace unos días, Jordi Pujol advirtió en Girona de que el “desánimo” general puede provocar una amplia abstención el 27 de mayo, y barriendo para casa añadió que algunos de los que la temen son precisamente los responsables. Entretanto, Esperanza García, la candidata para Barcelona de Ciutadans (C’s, por cierto que siglas más camp, en la tradición de esos bares de playa llamados Mariano’s o Pepe’s), confía “en la abstención tradicional para entrar en el ayuntamiento”. Leer más



He aquí un sofisma de pacotilla, no lo tomen muy en serio pero aún así déjenme formularlo: la política local, de ayuntamiento, es a la política general, de país, lo que el teatro de aficionados es al teatro profesional. Sí, ya sé que también se puede enfocar de forma más positiva: los ayuntamientos son la política de base, la cantera donde se forjan los valores del futuro, etcétera. Ahí tienen a Montserrat Tura, al propio José Montilla... Años de picar piedra como alcaldes en los plenos de su ciudad, de reuniones hasta las tantas, de domingos al mediodía otorgando premios literarios a los poetas locales. Todo un aprendizaje. Leer más

El guión previo de esta campaña decía que los asuntos de la vivienda iban a ser un tema recurrente. El pasado jueves lo pudimos comprobar. Jordi Hereu se encontraba en las antiguas casernas de Sant Andreu, haciendo campaña, cuando recibió la visita de Supervivenda. Y en Esplugues del Llobregat, tres jóvenes se colgaron de un edificio para oponerse a un proyecto de viviendas de lujo, centro comercial y rascacielos. Tres en uno. Leer más



El éxito que tiene desde hace dos cursos políticos el programa Polònia ha modificado las campañas electorales catalanas. De la misma forma que en su momento el Caiga quien caiga del Gran Wyoming humanizó a más de un político, pese a dejarle en evidencia, Toni Soler y compañía nos han enseñado que nuestra clase dirigente se deja parodiar y es de carne y hueso. Ahora mismo, en las escuelas, los niños catalanes juegan a imitar a Montilla y uno ya espera que algún día el presidente salga al balcón de la Generalitat y suelte un “cabòries!” ante la multitud, igual que Cruyff  nos dejó aquel “en un momento dado...”. Quizá si el Barça ganara la liga...
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Hace unos días, Josep Pernau reseguía en las páginas de este periódico el periplo político de Martín Palahí, un auténtico cul d’en jaumet que se presenta para alcalde de Platja d’Aro. Palahí empezó en el Partido Popular, después se pasó a Iniciativa per Catalunya y ahora va con Ciutadans. Este juego de las sillas se extiende a toda Catalunya y es especialmente seguido en la provincia de Girona, donde hasta 56 alcaldables han cambiado de siglas.

Para justificar estos cambios suele aducirse el factor humano, uno de los grandes tópicos de las municipales. Se vota a la persona y no al partido, se dice, pero basta teclear “se vota a la persona” en san Google para comprobar hasta qué punto el argumento está gastado. La realidad que hay detrás es que, por un interés de dominio territorial, esas personas se convierten en franquicias locales de los grandes partidos y al final casi siempre se vota por el partido. Leer más

O Arranque de caballo y parada de burro. Con estos dos refranes se puede resumir la pulsión creadora de nuestros políticos a la hora de escribir en su blog de internet. Es una de las conclusiones que uno saca tras entretenerse un rato en el portal Poliblocs, que reúne bitácoras de tematica política catalana escritas por alcaldes, concejales y diputados de distinto pelaje.

La página tiene el gusto de ordenar a los blogeros por partidos y sindicatos y permite también la búsqueda temática. Los políticos más entregados al comentario de blog son los del PSC (con 232 blogs listados), seguidos por ERC (171), CiU (118), ICV (52).  Pero cuidado: el número no garantiza la constancia. La mayoría arrancaron en su día con mucho brío, pero al cabo de unas semanas se cansaron (Joan Puigcercós, por ejemplo, abandonó su blog en noviembre del año pasado). Algunos escribieron unas líneas justo antes del inicio de la campaña, pero a continuación la llamada de la selva les ha alejado del ordenador. Leer más

Todo se puede resumir, incluso un programa electoral. O especialmente un programa electoral. Llevamos dos días de campaña y ya hemos comprendido cuales van a ser los principales puntos de discusión en estas elecciones, si no los únicos: la inmigración y el trabajo, la inseguridad ciudadana, el derecho a una vivienda digna. Algunos lo complementan con el papel de la mujer o los experimentos urbanísticos y futuristas para crear nuevos barrios. Poco importa, sin embargo, que los programas electorales tengan muchas más páginas y se dividan en decenas de puntos y subcapítulos: la parte contratante de la primera parte sabe que el partido se gana en el campo, no en los despachos.

Entretanto, a la espera de una web que calibre a fondo las promesas electorales, podemos fijarnos en los que dicen los ciudadanos. El foro participativo www.crispacion.net --nombre incitador-- ha habilitado un espacio para debatir de política durante la campaña, pero de momento nadie se ha atrevido. Leer más

Igual que algunos frecuentan los parques temáticos, en todas las elecciones se puede votar por los partidos temáticos. Contra las preocupaciones generales, del quien mucho abarca poco aprieta, ellos proponen centrarse en un asunto e ir al fondo.

La derrota está asegurada de antemano, que no el fracaso, pero ¡y lo bien que se te queda el cuerpo cuando has defendido tus convicciones! Este carácter nuclear, además, funciona mejor en el formato reducido de las municipales, que en algunos pueblos son poco más que unas elecciones a presidente de escalera. Puede que a algunos la idea les resulte quijotesca, pero estos partidos confirman, cuando menos, la pluralidad democrática y se acercan a esa vieja teoría según la cual, más que un voto, cada persona es un partido (igual que en el fútbol todos llevamos un entrenador dentro). Como el aforo de la piscina parlamentaria es limitado, estos partidos raramente ponen los pies en el agua, pero en la red, a mar abierto, nadan a sus anchas. Leer más

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