miércoles, 19 de noviembre de 2008 15:48
Joan Campillo,
Manifestación del 15 de Noviembre en Madrid.
Nuevamente, un año más, la mayoría de entidades de ayda y soporte al Sáhara nos hemos tenido que encontrar en Madrid para reclamar la aplicación de las resoluciones de la ONU y reclamar el respeto al derecho internacional. Banderas y pancartas de todas las comunidades se hermanaban junto a la bandera del pueblo saharaui.
Una multitud, ocupaba la calle de Atocha y de manera pacífica se dirigía hasta la Plaza de Santa Cruz, junto a la Plaza Mayor. Allí, por supuesto estaba también la gente de la ACAPS de Santa Coloma y, algunos de los chicos comprometidos con el Proyecto Sahara dispuestos a gritar y llevando la pancarta de su ciudad. ¡Como no podía ser de otra manera! Durante el trayecto, se escucharon frases como: “Zapatero, atiende el Sàhara no se vende”, “Marruecos, culpable, España responsable” “… Polisario vencerá”.
Cuanto nos gustaría no tener que ir a manifestarnos a Madrid, en recuerdo de los acuerdos firmados por hace ya treinta y tres años por Marruecos, Mauritania y España, al margen y a espaldas de los verdaderos protagonistas los saharauis. Pero ya veis, otra vez allí, en frente, del Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores donde se llevaron a cabo varios discursos. No debemos perder la fe y la esperanza en una solución justa y en el abandono por parte de Marruecos de los territorios, tal como hizo Mauritania en el 1979.
Hay que recordar, que recientemente, el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz, se reunió con el secretario de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, para pedirle que presionara a Marruecos en busca de una solución dialogada y en la aplicación de las resoluciones anteriores. Pero no podemos obviar que este año la reivindicación tenía un carácter especial, ya que el 2008, era el año Internacional por la defensa de los Derechos Humanos en el Sahara occidental, lo que parece que ha propiciado una relativa mayor presencia mediática sobre el conflicto que ha llegado ha estar prácticamente olvidado o cuanto menos relegado a un segundo plano por parte de la prensa española.
Allí estábamos algunos pero en el fondo somos muchos los que pensamos que es un conflicto que necesita una solución ya. Solamente me queda dar las gracias a todos aquellos que hicieron posible que tantos nos reuniéramos en Madrid, que nadie se perdiera y que todo transcurriera en paz y sin conflictos.